miércoles, 27 de agosto de 2014

Las Personas en las Sombras por Issyl

SUEÑOS PERPETUOS



Me he encontrado hoy, viendo por la ventana, hacia afuera, como lo hacia todos los dias por la mañana. La tormenta ya habia pasado, y todo lo que quedaba era yo. El sol iluminaba todo lo que las nubes no escondieran, pero ninguno calentaba. El aire era fresco, y olia a tierra mojada. La tormenta ya habia pasado y lo unico que quedaba era yo. (Siempre aqui, siempre con la boca abierta, siempre sentado en la silla, nunca seguro).
                                                    El agua fluye. Se distribuye.                Se carga hacia un lado.
Sentado, como siempre, con rasguños en los brazos, con sangre en la boca.
                                                                                  azebac al ne samalf y arec noc.

El lodo estaba inmovil afuera de mi casa, cuidando de las hueyas de presencias olvidadas, preciadas, pero tan lejanas. Voces que nunca hablaron cuando yo escuchaba, roces que nunca sucedieron entre cuerpos, susurros que nadie oia, miradas que nunca se cruzaron.
                                                                                          (Despues de hoy, no hay un mañana.)
                         ¿Como podria saberlo?

                                                      ¿Como deberia de sentirme?

Los perros han dejado sus cicatrices en mis pensamientos y la tierra ha devorado los cuerpos que palpitan en mis venas. Yo me he encargado del resto. Yo he tocado la superficie.             Hoy he estado sentado como siempre, en la misma silla, llena de polvo. La que pongo bajo la vela. Habia estado viendo por la ventana, hacia afuera. He visto un cuervo, y el cuervo me ha mirado a mi. Me ha hablado en un idioma que yo desconozco. Hoy es el dia que me convierto en las respuestas a tus gritos contra el cielo. Nada.

             Habia un cuervo blanco en algunos recuerdos, aveces. Fui hacia el y fue la ultima vez que toque tu cuerpo precioso.            ¿Como?
                                                                                De ahora en adelante, ya no habra un mañana. Y las palabras jamas seran dichas.

Era momento. Y yo lo sabia. Y comenze a cavar en el suelo, y era una tumba, y era para mi, y era profunda, y era solo mia.
Mis dias habian llegado a su fin. Era el preludio de la aniquilacion. Las unicas dos notas eran tu, y yo era los silencios. La serenidad se alargaba hasta volverse elastica a tu tacto, que punzaba mis interiores. Perpetuamente.

                                                                  El proceso se repite.
                                                                                        El proceso se repite.
                                                                                                                El proceso se repite.
Termine de cavar mi tumba, y fue cuando te hable a ti.
Ahora nadie me encontrara, ahora nadie vendra a buscarme. Las moscas no tienen alas pero tienen hambre y tienen dientes pero no tienen miedo. Nadie me encontrara ya. Las sabandijas se retuercen y gritan al enterarse. Hoy es el dia de la purificacion.
Veniste hacia mi como si hubieras estado siempre a mi lado. Como un animal. Cerraste los ojos y los dias y noches pasaron en sucesion, en cuestion de segundos. Las nubes iban y venian, el viento seguia y paraba. El cielo se oscurecia y te miraba, y decia tu nombre. Lo purpura lo cubria todo hasta que los gritos de los demonios rompian las cadenas de tu paraiso. Me meti lentamente a la tumba.

                                                               etiper es osecorp le





                               Despues de hoy no hay un mañana.
                                                                   ¿Como deberia de sentirme?

Te pedi que me enterraras. Lo hiciste.

domingo, 24 de agosto de 2014

Las Personas en las Sombras por Issyl

COYOTE


   1 131 1 111     1 1311     1111 113 1 111 333     3313 113 1     33 113 1 131 311 1 31     33 11 111     1331 1 131 131 333 111

Entre todas las mordidas muestro cicatrices, y entre todas las cicatrices muestro mis dientes. Estan afilados y puedo escuchar a los perros gritar.

331 131 11 3 13 31     3 113     31 333 33 3111 131 1


(gritan tu nombre)
                                                                             (gritan tu nombre)


             mis manos se han bendado para no tocar la suciedad de tus actos cometidos para no tocar tu carne descompuesta y blanda y porque tus mordidas me han arrancado la piel que sostenia mi fuerza y el coraje       que me tapaba los ojos ha desaparecido y en su lugar esta el recuerdo de los pecados que aun no cometo y la sangre corre hacia los ojos y los parpados se vuelven pesados sin que los tengas que tocar

331 131 11 3 13     33 13 111     1131 113 1 131 3 1


Mis manos estan
Llenas de 
Sangre
Y sin
Ti
.

.


.
.

.

_____


     Hace 946, 707, 779 segundos que he vivido en este lugar. Hace 12, 600 que empezo a obscurecer. Aqui no hay nada cuando obscurece. Los cerros estan altos e imponentes de un lado, el horizonte eterno y cansado del otro. En medio estoy yo, rodeado de 4 paredes y un techo, a punto de caerse. Aveces vienen a visitarme, las moscas sin alas. Aveces viene Señor Enfermedad. Hace 3, 120 segundos que estan en mi puerta, todos ellos, del otro lado, oliendo como me retuerzo y estiro y hundo. No los dejare entrar, no los dejare vencerme. El cielo azul se derrite hacia uno gris, que sangra hasta volverse negro. El horizonte es el atardecer de tus manos cuando acariciaban mi piel. Las nubes amenazan con castigarme, pero aun no he pecado, y guardare para ellas mis gritos de piedad.
     Ha comenzado a llover, y huelo como la tierra se burla de mi mientras es devorada por el lodo. Ellos siguen del otro lado de mi puerta, rascando la madera, en la parte inferior. La rascan con perseverancia, agitandose. Quieren algo de mi, por eso estan asustados. Se sienten agotados. Es por eso que no los dejare entrar, porque me morderan cuando quite las cadenas.
     He colocado una silla vieja en medio del cuarto, justo debajo de la vela, que siempre permanecera colgada del techo, poniendole mas peso, atrayendolo hacia el piso, hacia mi. Estoy sentado sobre la silla, con la poca luz que tengo. Mirando hacia la puerta. Mirando. Sere guardian de mi propia pureza por noches enteras. Siento gotas de cera derretida estrellarse contra mi cabeza, me recuerdan que se levantarme. Casos indeseables. Veo mis manos, estan bendadas, debajo de ellas hay sangre, solo alguna es mia. Recuerdo que en la mañana vi cuervos parados sobre un pedazo de tierra, me miraron.
semoc eh... ratkjar

   En el lugar donde me habian hablado cave una tumba, para mi. Sabia entonces que esta noche vendrian por mi. No se irian sin mi. Atrape a uno de los cuervos, el mas grande, el mas negro, el mas fuerte. Lo he colgado en mi puerta, como proteccion. Ha dejado de respirar para que yo pueda vivir. He degollado a la cabra, como sacrificio. La sangre en mis manos es de el animal, deidad de la noche, sentada en su imperio de arena. Cuando corte su cuello grito y pataleo, pero no se evaporo, no murio, solo me miro.
eneiv le... ratkjar

     Se habia levantado, y se habia parado solo en sus patas traseras. Se que se sento a ver la tormenta. Se que disfruta estos momentos como los insectos que devoran mis ojos. Aun asi sere guardian de mi propia pureza. Ellos me la han quitado. No los dejare vencer. 
                                                                                                Siguen atormentandose con la puerta.
Raspan la madera con sus uñas, intentan traspasarla. Los perros saben morder mejor que ellos.
Tengo cicatrices.
Sus patas golpean levemente la puerta. Con insistencia.
No me dejaran en paz.
Los quemaria si pudiera levantarme de aqui.
     La rabia se convierte en espuma en mi boca, que grita palabras que yo no conozco. Los demonios son los que arañan mis venas, desde adentro. Las moscas sin alas quieren mi carne porque tienen hambre, y si pudieran, usarian sus pecados como flama para asarme.
Las moscas sin alas son el tormento que
soporto para verte una vez mas
y ellos tienen miedo.

El Señor Enfermedad trae consigo una sonrisa que puedo ver desde adentro, y sonrie siempre mientras se retuerce y revolotea del otro lado de mi puerta. Sus garras me descarnan dentro de su mente y aulle como los truenos de la insistencia. El imperio de arena se disuelve.
Se esfuerzan y se agotan, del otro lado, porque saben que me retuerzo entre espasmos delirantes, ahogandome con la rabia. Soy como un bicho. Ellos como coyotes.

 331 131 11 3 13     33 13 111     1131 113 1 131 3 1

(muerde mas fuerte)
Sus patas golpean la puerta. No me dejaran en paz. Los quemaria si pudiera.
Ellos quieren mi carne.
Y yo tengo cicatrices.

sábado, 23 de agosto de 2014

La cama en el matadero por Áncora

La vida entre un humo infante.
Ciudad de huesos de perros de la calle.
Apesta a manos tentadas a la prudencia,
A las razones por las cuales no arrancarse la cara.
Rituales de objetivización,
De arrebatarse de lo humano,
Falsos dedos, falsos callos,
Artistas de las aristas de tus labios.

La muerte, entré, y entra
Ciudad de huesos de la calle de los perros,
Es a donde vamos a renovar nuestros troncos,
Un tórax torcido, entre las costillas castillos,
Eterno respirar de trompetas de guerra,
Redoble de la muerte que al doblar muere
De haber doblado en la calle de los perros.
Guerra, aquí solo se respira guerra.

El cuchillo del carnicero masajea mi espalda,
Aire pasa entre la rosada carne,
Huele a hipocresía, a tiempo muerto
A que ya llevo mucho tiempo muerto.
Carne de agua sucia, de tonos grises,
Podrida por los lagos del asesinato
Y el asesino aún vive dentro.
Sexo entre entrañas, sexo sin miradas
En el otro cuerpo encuentro alivio
La vagina se vuelve mi ambrosía
Cocina dentro de mí placeres y exilio.

El hombre ya no es hombre, ya no más
Aire será hasta que amanezca,
Se escapa lentamente su deseo
Escapa entre sus inhumanos dedos
Por los rostros en su estómago
Los monstruos en su abdomen,
Poros evacuan la gracia
Del corazón a los riñones.
Sucio termina nuestro Ya no hombre,
Pavimento de miradas de aquellos sin nombre.

viernes, 22 de agosto de 2014

Motionless (Blankness) por Desespoir

     You finally stood up, and the chair you had once rested upon fell backwards. It seemed as if it would fall forever, before crashing into the ground. A thought of a moment back filled my mind. You were sitting down at the table, and the chair wasn´t on the floor, and your lips were still pressed together. Outside, the sky was an unusual gray, white in some areas, cracked in others, and it didn´t appear as if it would rain. It did. The rain brought with it a colder temperature, cold enough to be uncomfortable, not enough for a jacket. Some drops entered the house through a broken window. I cannot recall if you had broken it, or if I had. Directly in front and beneath the window was our dining table, impecably white. It held white plates, which held the smell of a fine dinner, now gone. It provoked memories. So did the empty wine cups, and the half empty bottle. You had in front of you a cup of coffee, and an unlit cigarrette, and a photograph. It was a special photograph, of us, we are facing each other. I wrote something on it for you, something that made you cry. Then, of course, there was you. Beautiful as ever, so soft, smooth, so elegant. You had fixed your hair for the occasion. Your eyes never seemed more profound, and your lips looked inviting, yet serious. You had put on the red dress I had chosen for you. It went well with your skin, which expanded and spread before me, inciting, exciting, like an ocean of sunbeams. I could not help but look at your neck, your arms, your breasts.
     I was interrupted from my observations when you stood up. The chair you had once rested upon fell backwards. It seemed as if it would fall forever, before crashing into the ground. The loud sound it made did not startle me. Your lips separated, you began to scream but I could not hear you. You had a photograph on the table and it was of us. I had written something on it but the rain that came in through the broken window ran the ink, and made the letters unclear. Your sudden movements made the table shake in terror, and the coffee spilled over, ruining the perfect white. You said you would leave, I knew you would. You walked towards me, and I was almost laying down on the couch, where we had so many memories. I finished my glass of water. You stood before me, and I´ve never seen you so angry. Your lips kept screaming, but I could not percieve any words. I looked at you with tired eyes, and you fell silent. You slowly began to undress, until you were nothing but skin and shadows.
     Each step you took brought me closer to you. There were particles in our hands that were moving apart. I could almost feel you, I could reach out my hand and touch your silken body, but I didn´t. I didn´t move a muscle, and you didn´t speak a word. You were a reflection of my shadows. Your lips started moving again, slower, and I couldn´t comprehend your strange sounds. It seemed as if your mouth threw those words at me.
                      The particles had come to a stop.



I got up, and grabbed you by the neck. I felt you become desperate as you squirmed for air.
 I stabbed you.

I wish I had, then you would have never walked out that door. Ever again. Never again.
            So I stood behind you and watched as the air got sucked from you. It gave me pleasure and I could feel your skin pressing against mine, each second fighting less and less. My hands tightened, I could feel the blood pumping through you, trying to keep you alive. I thought of a moment back. You stood up, and the chair you had once rested upon fell backwards. The chair seemed as if it would fall forever. This moment lasted forever as well. I tried to kiss you, on your back. Your mouth dropped, and stayed open. Your eyes stared at me. Through me. I tightened my hands around your neck until they closed.
                                                                  I killed you...

                     I wish i had.
                                                                                    I wanted to.

Motionless (Darkness) por Desespoir

A traves del espacio vacio
Tu mano corta su camino
Hacia enfrente,
Hacia la perdida atomica
De explosiones paralelas
Que hacen que el horizonte se borre,
Mientras revelas la fotografia,
Donde estamos frente a frente,
Nuestras miradas lineas paralelas
Que forman un ultimo atardecer,
Y mientras nos tocamos
Nuestras manos se aferran a particulas,
Que se mueven en direcciones diferentes.

Tu te quedas en la mesa,
Sentada enseguida de vidrios quebrados,
Y la lluvia hace que corra la tinta
De mis palabras, atras de la fotografia,
Mientras lagrimas silenciosas desperdician tu cara,
Y yo me quedo en el sillon
Donde te habia besado por ultima vez,
Y me tomo una copa vacia
Hasta que tu sombra se derrita lejos.

Y permanecemos en silencio...

Las particulas alcanzan la velocidad de la luz.

sábado, 16 de agosto de 2014

You're dead

Nuestra pequeña revista Contra, que nunca funciono
el olvidado patio de nuestro asilo que llenamos de balones desgastados de futbol
nuestro peine parte molleras
estira puntas y arranca cabellos
hasta ahora conseguí la confianza de llamarme un poco hábil
pero ahora que lo encontré, ya no esta
y aquí parece un final.
 

martes, 29 de julio de 2014

Ignu II

Abrazo un cojín para no darme cuenta de que me abrazo a mi mismo
y miro al parque donde juraba quedarme la vida entera
abrazo ese cojín para sentirme
y corregir al pájaro carpintero en mi cabeza.