miércoles, 29 de junio de 2016

Me duelen los nudillos

Me duelen los nudillos
habitan en ellos puntos cereza
Inclino su bello cuerpo
y me miro con sus ojos de oveja
El tomate
- Mira
- Me escucha
Todos juntos hablan
juntos hablan redondo
Eduardo arcada. Eduardo arcada.
el dolor sabe a lento
dulce cayendo desde el segundo
piso

domingo, 26 de junio de 2016

Caracoles en tu cuello

Te vi desde arriba y decidí hacerte mía por esa noche. Yo, ignorando la desconocida textura de tus labios o la condición de tu conquistado cuerpo, me acerqué y esa imagen fue arrancada del tiempo en la cual estabas tan acostumbrada a no estar presente que ni siquiera notaste el temblar de mis manos cuando te encerré entre mis brazos por la primera vez ni la duda de mi respiración y la pena de mis pies conforme me acercaba más. Como un extraño a la cosmopolita definición del placer me sumergí en un océano de vacuidades y errores en el que nos conocimos bailando alrededor de una tangible incomodidad.
 
Tú, inconsciente de ti misma y de lo que podrías significar o lo que podrías decir, incapaz de alcanzar algo significante o apreciar algo hermoso, y yo, un extranjero para los campos nacidos de una cruda e incomprendida sexualidad, derritiéndonos juntos en una falsa pasión, ambos tratando de alcanzar algo que falta en nuestras enfermas almas pero sin llegar a ningún lugar. Ahí mismo, flotando en una corrompida ahoridad, te recordé justo como te había imaginado, imposible de describir y tan desesperadamente perdida como las mujeres de mis libros favoritos. A pesar de eso no eras un fantasma hambriento ni un lobo muriendo, no eras una historia cálida ni la perfecta amante esperando dentro de un cuarto, desvestida, completa, ansiosa y solitaria. Sólo bailabas alrededor de la sala esperando a ser usada, pidiendo ser tocada por la más despreocupada y fría mano posible, pero al mismo tiempo preguntándote porqué eras tan sólo un pedazo de carne, porqué disfrutabas tanto un insignificante cumplido a tu cuerpo viniendo de una bestia en cautiverio cazando tu garganta. Pero disfrutabas la idea de ser un pedazo de carne, un corazón podrido en el más hermoso cascarón.

Tristemente para ti yo era el único ahí para usarte, sólo mis manos estaban cerca... Te prometo que traté de hacerte mía pero simplemente no pude, y mientras ambos nos vestíamos de nuevo, avergonzados, y nos acostabamos juntos, traté de decirte todo esto pero simplemente no lo hice. Pude haberte dicho pero ¿Realmente importa ahora? Tú sentirás pena por mí, yo sentiré pena por ti y eso será todo, sin tiempo para despedidas ni un último beso moribundo. Debo admitir, por supuesto, que sigo pensando que no tienes consciencia de ti misma ni de lo que podrías significar o lo que podrías decir pero para ser honesto pienso eso de toda mujer desvaneciéndose que me encuentro, sin embargo aún espero encontrarte algún día con tus labios llenos de estrellas y tus caderas bailando por un mejor sonido. Y después de todo esto, de alguna manera aún disfruto el recuerdo de ti escuchando una canción.

lunes, 6 de junio de 2016

-.. . -. .. ... .

you have come
posing like a star,
with a voice so sweet,
but your lips were a storm
and you, a war

and those you can survive
but you can never be the same
afterwards

but at the end
when everything has faded
i will know
there was a point in time
although rather short
where we made each other smile.

miércoles, 1 de junio de 2016

Rituales

los rituales estan escritos en piedra,
y las piedras que caen de mi bolsa
cuando camino por la calle
forman tu risa,
de sonidos
arcanos

pero que me se de memoria,
y como una melodia,
se derrite
hasta volverse sombra,

los nombres estan hechos con rituales,
como bailes de fuego
o,
como tus labios,
de tormenta.

domingo, 29 de mayo de 2016

01100100

Levanto la cabeza,
mientras cierras los ojos,
mientras se oscurece el viento
que soplas en palabras calladas,
que yo no conozco.

Bajas la mirada,
como estrellas de noche
escondida,
y labios como fuego
que se levanta y estira,
como manos  de
olor a tormenta.

Que se acerca
y que seras tu.

En latidos hirvientes
(de fragil melodia)
como anuncio de guerra.

lunes, 16 de mayo de 2016

u(-t)


Así como al lobo que la luna le atormenta sus noches con ruidos que apenas rozan los caracoles de su nostalgia, o como al charco sereno que sobrevive tras una densa lluvia, así me mantengo yo pensando en todas las cosas que te pude haber dicho pero no te dije, y como si en verdad el etéreo recuerdo de tus caderas sobresaliendo cuando te encontraba dormida significase algo te digo que te extraño. Así, mientras la enmudecida oscuridad de la media noche se acerca, nosotros somos su ruidosa y cada vez más distante inversa, y cada trago de saliva se siente como mercurio acariciando nuestras mejillas desde adentro y cada beso al aire es una amenaza a las cosas que llegamos a considerar bellas y cada cosa bella que queda se ve sumergida en su propio lago de los fluidos de un sexo tan culposo y desgarrador pero también que brinda cierta sensación de catarsis a una historia que a duras penas sucedió. En verdad que se trata de una historia que a duras penas sucedió pues ni las hojas secas del otoño desgarradas en el piso ni las caras pálidas del invierno ni los frágiles pétalos blancos de la primavera ni los cuerpos cálidos del verano se dieron cuenta de nosotros cuando pasamos alcanzando con nuestras manos la corona del sol esperando no quemarnos si llegábamos muy cerca. Que tontos fuimos al pensar que saldríamos intactos. Qué tontos. Y tras la tangible victoria del ego ante el corazón los valses se volvieron violentos y los crepúsculos eternos, desde entonces nos ponemos cada vez más nuestra ropa favorita y salimos a buscar motivos para estar tristes pero no los encontramos porque ambos sabemos que realmente no estamos tristes, sin embargo la agridulce e irrechazable tranquilidad que guarda la nostalgia nos tiene tomados por la garganta y nosotros cedemos. Pero estoy cansado de ceder. Estoy cansado. Tengo sed. Estoy cansado. De ceder. Y aunque de ceder dices no saber nada sigues inclinándote ante la luna como un lobo atormentado mientras yo sigo pensando en todas las cosas que te pude haber dicho pero no te dije.

martes, 12 de abril de 2016

aneleh

tienes ojos como
dos grandes lunas
y mirada de
cien años

llenos de ceniza
de espacio y de mi

tus ojos se derriten 
en el sol
y no ves la luz

calida

tu vez el tiempo

y suspiras